Él para las horas de cada reloj y me ayuda pintar transparente el dolor con su sonrisa. Y levanta una torre desde el cielo hasta aquí y me cose unas alas y me ayuda a subir; a toda prisa, a toda prisa. Lo quiero a morir. Me dibuja un paisaje y me lo hace vivir; en un bosque de lapiz, se apodera de mí.