Desde el momento en que te vi frente a frente, ese fuego tuyo quemó mi mente y se alteró mi equilibrio para siempre. No me interesa nada más soy un ente. Constantemente sueño con verte
y es que conocerte no me fue indiferente, sería una bendición cerca tenerte; ojalá te encuentre quizá casualmente. Todo en mi cuerpo quiere verte y pide a gritos abrazarte o por lo menos escuchar tu voz. Ya que no puedo sacarte de mi mente. Mi corazón salta al verte, que bien se siente. Es más que fuerte, no puedo sacarte de mi mente ... Es una suerte conocerte criatura del sol; tu pensamiento ilumina el presente.