Me
perdía en tu
mirada cada vez que
tus ojos se clavaban en
los míos. No sabía cómo hacer para controlarme, para no confesarte mi verdad; la verdad inconfesable de mi
amor puro. Así era, me hacías volar con tus sonrisas,
me podía morir en tu boca. Dejaría todo por que te quedaras conmigo una noche y olvidar penas de amores anteriores. Bebiendo una copa juntos, disfrutando la vida;
nuestras vidas.